Indígenas derriban estatua de Belalcázar en El Morro

Diferentes reacciones se conocieron en la ciudad de Popayán luego que un grupo de indígenas, derribará la estatua de Sebastián de Belalcázar, ubicada en el tradicional sitio El Morro en el occidente de la capital caucana.

En horas de la tarde del miércoles y luego de una movilización de protesta del pueblo Misak que llegó a la ciudad procedente del oriente del departamento, un grupo de nativos, acompañados de ciudadanos y estudiantes universitarios, se desplazó hasta el Morro, dónde con lazos amarraron la estatua y procedieron a derribarla.

Aunque inicialmente se atribuyó al hecho vandálico a integrantes de la comunidad guambiana del pueblo Misak, el Movimiento de Autoridades Indígenas del suroccidente, a través de un comunicado aseguró que se trata de un juicio realizado por los indígenas Piurek.

En las redes sociales durante toda la tarde, se publicaron videos dónde se muestra el momento en el que la estatua es derribada, con la mirada complaciente de unidades de la Policía que no hicieron nada por detener a los manifestantes en su propósito.

El Alcalde de Popayán, Juan Carlos López Castrillón, afirmó que se trata de un acto vandálico contra la ciudad y una agresión contra un símbolo de la ciudad, de la historia.   Indicó que se trata de un monumento que tiene un carácter cultural y desde ese punto de vista la decisión de la Administración Municipal es restaurar y volver a instalar la estatua de Sebastián de Belalcázar.

La estatua de Sebastián de Belálcazar, fue elaborada por el artista español Victorio Macho y se instaló en el tradicional Morro de Tulcán en el año 1937.

Para las comunidades indígenas en un pronunciamiento a través del Movimiento de Autoridades Indígenas del Suroccidente, esa acción fue ejecutada, luego de un  veredicto de un juicio en el que se declaró culpable a Belalcázar de varios delitos, entre los que están genocidio, despojo y acaparamiento de tierras.

El Ministerio de Cultura expresó su desacuerdo con las vías de hecho y en especial aquellas que atentan contra el patrimonio cultural, como lo sucedido en la capital del Cauca.

​“Los monumentos públicos son un museo abierto, que le pertenece a toda la comunidad y son obras de arte a las que todos tenemos acceso gratuito. Hacen parte del patrimonio cultural mueble de la Nación y por ello todos tenemos el deber de protegerlos y conservarlos” indicó la ministra Carmen Vásquez.

Afirmó: “El ministerio de cultura como rector de la política pública de protección y salvaguarda del patrimonio material e inmaterial de nuestro País, lamenta y rechaza los actos violentos a la estatua de Sebastián de Belalcázar en la ciudad de Popayán. Por tal Razón, le hemos comunicado al señor alcalde de Popayán que lo acompañaremos en la restauración de este monumento. Hacemos un llamado a toda la comunidad a manifestarse de forma pacífica sin afectar el patrimonio cultural de la nación”.

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